El mercado del espectáculo vivió una fuerte descentralización y consolidó a las ciudades intermedias como nuevos polos de consumo cultural
Por Juliana Loaiza- Periodista: El espectáculo en vivo en Colombia cerró 2025 con un cambio estructural que redefine el mapa cultural del país. La música urbana y la música popular encabezaron la demanda de eventos, mientras que la venta de entradas mostró un crecimiento significativo en ciudades distintas a Bogotá y Medellín, evidenciando una descentralización sostenida del entretenimiento.
De acuerdo con los balances de la industria, el consumo cultural dejó de concentrarse exclusivamente en las dos principales capitales y se expandió con fuerza hacia ciudades intermedias. Las cifras de TaquillaLive indican que la venta de boletería fuera de Bogotá y Medellín creció un 35 % durante 2025. Este avance modificó el peso relativo del mercado nacional: mientras que hace dos años estas ciudades representaban cerca del 25 % de las ventas, hoy alcanzan alrededor del 45 % del total.
El crecimiento responde a una combinación de factores estructurales. La mejora en la infraestructura cultural, una mayor conectividad y el fortalecimiento del empleo formal en centros urbanos intermedios, de acuerdo con reportes de Anif, crearon un entorno favorable para la expansión de la oferta cultural. Aunque Bogotá continúa generando más del 50 % del PIB cultural del país, según datos del Dane, el resto del territorio ya concentra una participación dinámica y en crecimiento.
En términos de preferencias, la música urbana se consolidó como el género dominante en las regiones, representando cerca del 45 % de la demanda. Sin embargo, el pop, la música popular y los espectáculos de comedia mostraron un repunte sostenido, con crecimientos cercanos al 30 % durante las etapas de preventa, lo que refleja una diversificación del consumo cultural más allá de un solo género.
La agenda de fin de año ejemplificó esta nueva distribución geográfica. Cali se posicionó como uno de los epicentros del entretenimiento con el Súper Concierto de la 68° Feria de Cali, un evento que reunió a figuras internacionales como Marc Anthony y La India, junto a leyendas de la salsa como El Gran Combo de Puerto Rico y exponentes de la música popular como Luis Alfonso. Con precios que oscilaron entre los 165.000 y 430.000 pesos, la programación apuntó a públicos diversos y amplios.
Otras ciudades también ganaron protagonismo en el calendario cultural. Villavicencio fue sede de eventos masivos como el Festival de Inflables más grande del país, mientras que agrupaciones como Alcolyrikoz realizaron giras de cierre de año con presentaciones en Yumbo y Manizales antes de llegar a las grandes capitales.
Este nuevo recorrido del entretenimiento en Colombia no solo amplió la oferta cultural, sino que impulsó las economías locales, fortaleció el empleo y consolidó un ecosistema cultural más inclusivo. En 2025, la música urbana y popular no solo lideraron la demanda: también acompañaron una transformación territorial que cambió la forma en que el país consume cultura. Directo y claro: el espectáculo dejó de ser centralista y ahora suena fuerte en todo el mapa colombiano.



