Spotify estaría dando un paso clave en la evolución de sus recomendaciones musicales al trabajar en una función que permitiría a los usuarios expresar con palabras cómo se sienten o qué tipo de música desean escuchar. La iniciativa apunta a transformar la relación entre el oyente y el algoritmo, acercándola a una experiencia más conversacional y personalizada.
Aunque la compañía no ha realizado un anuncio oficial, recientes hallazgos en el código de la aplicación móvil sugieren el desarrollo de una herramienta interna llamada “Notas”, asociada al denominado perfil de gusto. Este perfil es el sistema que Spotify utiliza para generar listas automáticas y sugerencias personalizadas basadas en los hábitos de escucha de cada usuario.
De implementarse, la función permitiría escribir mensajes directamente dentro de la app para guiar las recomendaciones musicales. Así, los usuarios podrían indicar cambios de interés, explorar nuevos géneros, reducir la aparición de ciertos estilos o incluso ajustar la música a un estado emocional específico, sin necesidad de alterar su comportamiento de escucha durante semanas para “reentrenar” el algoritmo.
El sistema estaría diseñado para actuar de manera progresiva. Las notas podrían añadirse, editarse o eliminarse, y su impacto en las recomendaciones disminuiría de forma gradual al ser borradas, evitando cambios bruscos en el perfil musical. Esto marcaría una diferencia frente a las opciones actuales, que se limitan a ocultar canciones, marcar contenido como no deseado o reproducir música distinta con la esperanza de que el sistema se adapte.
La propuesta refleja una tendencia creciente en la industria tecnológica: pasar de modelos que interpretan únicamente datos de comportamiento a plataformas que permiten al usuario expresar de forma directa sus preferencias, intenciones y contextos. En el caso de Spotify, esto supondría combinar la inteligencia artificial basada en datos con instrucciones explícitas del oyente.
Uno de los principales retos de los servicios de streaming ha sido adaptarse a los cambios en los gustos musicales, que no siempre son permanentes. Las personas atraviesan etapas en las que buscan sonidos distintos, nuevos artistas o experiencias musicales alejadas de lo habitual, algo que los algoritmos tradicionales pueden tardar en detectar.
Aunque por ahora se trata de una función en desarrollo identificada mediante análisis técnico, el hallazgo refuerza la dirección que estaría tomando Spotify: sistemas de recomendación más flexibles, transparentes y cercanos a la experiencia de un asistente digital. De llegar al público, esta herramienta podría cambiar la forma en que los usuarios descubren música, permitiendo que no solo lo que escuchan, sino también lo que sienten y expresan, influya en cada recomendación.



