Tras un periodo de introspección y silencio creativo, el músico londinense regresa con un proyecto íntimo, sin producción digital y centrado en la composición clásica.
Después de varios años alejado del foco público, Tom Misch vuelve a la escena musical con “Sisters With Me”, un sencillo cálido y contemplativo que marca el anuncio oficial de Full Circle, su primer álbum de estudio en años. La canción funciona como una declaración de principios: minimalismo, honestidad emocional y una búsqueda consciente de refugio en lo esencial.
“When life moves so fast / It washes away / We’re ocean deep / Yes, we are the same”, canta Misch sobre una base suave, con un bajo sutil y una melodía que se despliega con naturalidad. El tema transmite calma y cercanía, reflejando el ambiente familiar y emocional en el que el artista se sumergió durante su pausa creativa. Un regreso que no apunta al impacto inmediato, sino a la conexión profunda.
El lanzamiento está acompañado por un video de estética retro y nostálgica, que retrata la relación entre distintos hermanos como si se tratara de un archivo familiar. Filmado en Yorkshire Dales y Lake District, el audiovisual fue dirigido por la fotógrafa y cineasta Juliet Klottrup y producido por CANADA, reforzando la idea de memoria, intimidad y pertenencia que atraviesa toda la canción.
Con Full Circle, Misch presenta lo que define como su faceta “más personal y honesta”. El álbum fue concebido a lo largo de los últimos cuatro años y gira en torno a temas como la familia, la amistad y la naturaleza, elementos que se volvieron centrales durante un periodo de replanteo personal y artístico. El disco fue grabado entre Londres, Cornualles, Portugal y Nashville, y verá la luz el próximo 27 de marzo.
En una reciente publicación en Instagram, el músico explicó los motivos de su silencio: “Hace algunos años, la intensidad de todo me alcanzó y tuvo un costo para mi salud mental, por lo que di un paso atrás durante un tiempo”. Durante ese lapso, se mantuvo lejos de la industria, priorizando los vínculos cercanos y explorando su identidad fuera del proyecto musical. “Estuve dedicado a experimentar con mi propia música a mi propio ritmo”, señaló, adelantando que este 2026 marcará su regreso con tours más pequeños y presentaciones íntimas.
Musicalmente, Full Circle representa un giro significativo. Misch decidió alejarse de la producción digital, dejando de lado herramientas como Logic Pro para enfocarse en una composición más clásica y orgánica. El álbum incluye interpretaciones de piano, guitarra y arreglos con banda completa, convirtiéndose en uno de sus trabajos más naturales hasta la fecha. Para lograr una sonoridad específica, utilizó un micrófono vintage U47 durante todo el proceso, inspirado en la calidez y claridad del hi-fi de los años sesenta.
El disco cuenta con colaboraciones clave: Matt Maltese participó como coautor en varias canciones, mientras que gran parte del material fue desarrollado en Nashville junto al productor Ian Fitchuk. Entre las influencias citadas por Misch se encuentran Fleetwood Mac, Joni Mitchell, Neil Young y John Martyn, referencias que dialogan con el espíritu introspectivo del álbum.
“Sisters With Me” nació de una experiencia concreta: la primera vez que el artista vivió con sus hermanas ya en la adultez. “No era mi intención escribir algo así, pero probablemente fue creatividad subconsciente con todo lo que estaba pasando”, explicó sobre el origen del tema.
Desde sus inicios en SoundCloud, Tom Misch se convirtió en una figura clave para toda una generación de productores que creaban desde sus habitaciones. Con sus Beat Tapes y su debut Geography, alcanzó el puesto número 8 en las listas del Reino Unido. Más tarde, What Kinda Music (2020), junto al baterista de jazz Yussef Dayes, lo llevó al puesto número 4 y le valió una nominación al Ivor Novello. Incluso exploró nuevas facetas bajo su alter ego Supershy, con influencias disco. Sin embargo, el ritmo acelerado de ese crecimiento también trajo episodios de ansiedad que lo obligaron a frenar.
Hoy, con Full Circle, Tom Misch cierra un ciclo y abre otro: uno donde la música vuelve a ser un espacio seguro, íntimo y profundamente humano. Un regreso silencioso, pero cargado de sentido.



