Bob Weir, legendario guitarrista, compositor y miembro fundador de Grateful Dead, falleció a los 78 años tras complicaciones derivadas de problemas pulmonares preexistentes, luego de haber enfrentado una batalla contra el cáncer. La noticia fue confirmada el sábado 10 de enero a través de un comunicado difundido en sus redes sociales oficiales.
Figura clave en la historia de la música estadounidense, Weir fue uno de los grandes pioneros del género jam band. A lo largo de más de seis décadas de carrera, no solo ayudó a dar forma al sonido inconfundible de Grateful Dead, sino que también mantuvo vivo su legado en el siglo XXI con proyectos como Furthur, Dead & Company y otras formaciones relacionadas.
En los últimos meses, el músico demostró la misma fortaleza y espíritu creativo que lo caracterizaron durante toda su vida. Diagnosticado con cáncer en julio, inició tratamiento y, aun así, regresó a los escenarios pocas semanas después para protagonizar una emotiva celebración de tres noches en Golden Gate Park, en su ciudad natal, conmemorando 60 años de historia musical. Aquellos conciertos fueron considerados un gesto de resiliencia y entrega artística, más que una despedida.
Desde sus inicios en la década de 1960, cuando Grateful Dead aún se hacía llamar The Warlocks, Weir fue fundamental en la evolución del grupo, que pasó de ser una banda de rock psicodélico a convertirse en referente absoluto de una comunidad musical y cultural única. Su estilo como guitarrista, marcado por un ritmo sincopado y poco convencional, aportó una identidad sonora distintiva que resultó esencial para la propuesta del grupo.
Más allá de la música, Bob Weir fue un creador de comunidad. Su obra trascendió los escenarios, construyendo un sentimiento de pertenencia que generaciones de seguidores continúan llevando consigo. Convencido de que el cancionero de Grateful Dead debía perdurar durante siglos, trabajó incansablemente para asegurar su continuidad y relevancia.
Le sobreviven su familia, quienes han solicitado privacidad en este momento de duelo. El legado de Bob Weir permanece vivo en la música, en la cultura que ayudó a forjar y en el camino que siguen recorriendo millones de fans alrededor del mundo, guiados por las canciones que definieron una era.



