Amazon Music tiene detrás a una de las compañías más grandes del mundo, una enorme base de clientes de Prime y presencia en millones de dispositivos. Sin embargo, su desempeño reciente está generando preguntas sobre el lugar que ocupa dentro del negocio musical y sobre las dificultades que enfrenta para seguir ganando suscriptores.
Según datos de MIDiA Research citados por Music Business Worldwide, Amazon Music terminó 2025 con 78,3 millones de suscriptores y una participación del 8,5 % del mercado global. Durante ese año, la plataforma perdió alrededor de 400.000 usuarios, mientras el mercado mundial de suscripciones musicales continuó creciendo.
La diferencia se vuelve llamativa al compararla con Spotify. El líder del mercado sumó 27 millones de suscriptores durante 2025 y cerró el año con el 31,4 % de participación global. Amazon Music, en cambio, redujo ligeramente su presencia en un negocio en el que cada vez resulta más difícil conquistar nuevos usuarios.
Esto no significa que las personas hayan dejado de pagar por escuchar música. Todo lo contrario. MIDiA Research calcula que el mercado global alcanzó 921,6 millones de suscriptores al cierre de 2025, un crecimiento del 10,1 % frente al año anterior. El streaming continúa avanzando, pero el reto está en quién consigue quedarse con una mayor parte de ese crecimiento.
Ahí es donde Amazon Music empieza a tener un escenario más complejo. La plataforma cuenta con una ventaja que pocos competidores pueden igualar. Está vinculada a Prime, forma parte del ecosistema de dispositivos de Amazon y puede llegar a millones de consumidores que ya tienen una relación con la compañía por otros servicios. De hecho, Amazon anunció por última vez de manera pública que había superado los 55 millones de clientes de Amazon Music en 2020. Desde entonces, las cifras globales que circulan en la industria provienen principalmente de estimaciones de firmas especializadas.
El problema es que tener acceso a una enorme base de consumidores no garantiza que esos usuarios elijan Amazon Music como su servicio principal de música.
Spotify mantiene una distancia considerable y otras plataformas también están ganando espacio. YouTube Music, por ejemplo, llegó al 12,4 % del mercado global al cierre de 2025, acercándose a Amazon y mostrando que la pelea por los usuarios está cambiando.
La situación también plantea otra pregunta, cuánto protagonismo está dispuesto a darle Amazon a su negocio musical. La compañía tiene hoy varias áreas con un enorme peso dentro de su estrategia, desde el comercio electrónico y la publicidad hasta AWS y sus inversiones en tecnología. En ese contexto, Amazon Music debe competir por atención y recursos dentro de una empresa cuyo crecimiento está cada vez más relacionado con otros negocios.
Este caso muestra que el streaming ya no está en la misma etapa de expansión de hace algunos años. El mercado sigue creciendo y está cerca de alcanzar los 1.000 millones de suscripciones, pero las plataformas tienen que encontrar nuevas razones para convencer a los consumidores de elegirlas y permanecer con ellas.
En el caso de Amazon, la pregunta es todavía más relevante. La compañía tiene prácticamente todos los recursos para sostener una plataforma musical de primer nivel, pero sus últimos resultados muestran que eso no necesariamente se traduce en crecimiento.
Amazon Music sigue siendo uno de los principales jugadores del mercado, pero ahora enfrenta otro desafio, se trata de demostrar que puede volver a ganar terreno en un negocio donde Spotify mantiene el liderazgo, YouTube Music avanza y cada nuevo suscriptor cuesta cada vez más conseguirlo.
Para los artistas lo que ocurra con Amazon Music también será importante. Las plataformas son una de las principales puertas de entrada de la música al público y cualquier cambio en la competencia puede terminar afectando la manera en que se distribuyen, promocionan y consumen las canciones.
La pregunta, entonces, ya no es solamente cuántos usuarios tiene Amazon Music. Es qué hará Amazon para conseguir que más personas quieran escuchar música dentro de su ecosistema y, sobre todo, para convencerlas de quedarse.



