Prince Royce cuestionó públicamente la decisión de los Latin Grammy de dejar a la bachata sin representación en la categoría de Mejor Álbum de Merengue y/o Bachata. Después de conocerse las nominaciones de 2026, el artista dominicano-estadounidense publicó una carta abierta en la que señaló que ninguno de los cinco álbumes nominados pertenece al género y reclamó que la bachata tenga una representación acorde con el nombre de la categoría.
Los nominados en esta categoría son Fariana por Música Para Bailar, Manerra por Todo Llega, Gabriel Pagán por No Era El Plan, Covi Quintana por Oye Eta Vaina y Techy por Chula. Prince Royce señaló que, según su revisión, aproximadamente el 15 % de la música incluida en estos proyectos corresponde a bachata. La afirmación hace parte de su carta y no de una medición publicada por la Academia Latina de la Grabación.
El reclamo de Royce no se centra únicamente en su propia ausencia. El cantante, que ha sido nominado 15 veces al Latin Grammy pero todavía no ha ganado el premio, también quedó fuera este año junto a Romeo Santos por Better Late Than Never, el álbum que ambos lanzaron en noviembre de 2025. El proyecto debutó en los primeros lugares de las listas Tropical Albums y Top Latin Albums de Billboard y nueve de sus canciones ingresaron a Hot Latin Songs.
De hecho, el propio Royce separó ambos asuntos. En su carta reconoce que los premios son subjetivos y que ningún artista tiene garantizada una nominación, pero sostiene que la situación cambia cuando una institución crea una categoría que lleva explícitamente el nombre de un género. Su argumento es que incluir “bachata” en el título también implica reconocer las características y la historia de ese género dentro del proceso de selección.
La respuesta de la Academia ayuda a entender cómo se llega a estas decisiones. Manuel Abud, CEO de la Academia Latina de la Grabación, explicó a Billboard que son los miembros de la organización quienes votan las nominaciones y que la Academia administra ese proceso. También señaló que no podía explicar por qué los votantes no reconocieron determinadas obras.
Ese punto fue bastante claro porque los Latin Grammy no funcionan únicamente como una selección editorial de la Academia. La organización explica oficialmente que sus miembros representan diferentes disciplinas creativas, entre ellas artistas, compositores, productores, ingenieros de grabación y mezcladores, y que son ellos quienes participan en el proceso de votación.
Por eso, lo ocurrido con la bachata abre un debate sobre la relación entre las categorías y los géneros que representan. Una categoría puede reunir dos géneros bajo un mismo nombre, pero eso no significa necesariamente que ambos tengan el mismo peso entre las obras que terminan nominadas. En este caso, la ausencia de un solo álbum de bachata es precisamente lo que llevó a Royce a cuestionar el sentido de mantener el género dentro del nombre de la categoría.
La situación también tiene una dimensión cultural. La bachata nació en República Dominicana y durante décadas pasó de ser un género asociado principalmente con ese país a convertirse en una expresión musical con presencia internacional. Romeo Santos y Prince Royce han sido dos de los artistas que llevaron la bachata contemporánea a audiencias mucho más amplias, mientras otros intérpretes y compositores han mantenido distintas generaciones del género en circulación.
El reclamo de Royce, por eso, no depende únicamente de que él o Romeo Santos hayan quedado fuera de las nominaciones. Su argumento apunta a algo más amplio, si una categoría pretende reconocer tanto al merengue como a la bachata, los criterios utilizados para seleccionar sus nominados deberían permitir que las obras representativas de ambos géneros puedan competir dentro de ella.
También es importante distinguir entre la ausencia de un artista y la ausencia de un género. Que «Better Late Than Never» no haya recibido una nominación puede explicarse dentro de un proceso de votación en el que compiten múltiples proyectos. Que ninguno de los cinco nominados corresponda a un álbum de bachata plantea una pregunta diferente sobre cómo está funcionando una categoría diseñada para dos géneros.
La controversia llega además en una edición de los Latin Grammy que presenta una presencia amplia de géneros, generaciones y mercados. La Academia anunció 60 categorías para esta edición y destacó precisamente la diversidad de las nominaciones de 2026.
Aquí está la importancia del reclamo de Prince Royce para la industria. No se trata solamente de quién recibe un trofeo en noviembre, sino de cómo los premios más visibles de la música latina clasifican, representan y reconocen los géneros que hacen parte de su propia estructura.
La bachata tiene una categoría que lleva su nombre. Este año, sin embargo, ninguno de los cinco álbumes nominados pertenece al género. Ese dato fue suficiente para que Prince Royce decidiera cuestionar públicamente cómo se está representando una música que, para él y para buena parte de la industria dominicana, tiene una identidad y una historia que no deberían quedar reducidas a una palabra dentro del título de una categoría.
[Fuente]
https://www.billboard.com



