Juliana Loaiza- Periodista – La artista colombiana abre una nueva etapa creativa con un álbum que rescata un sonido noventero, apuesta por el riesgo artístico y refuerza su mensaje de libertad y empoderamiento femenino.
Fariana vuelve a mover las coordenadas de la música urbana latina con Música Para Bailar, un álbum que se aleja de las fórmulas dominantes y mira hacia un género que marcó a toda una generación: el merengue house. Con esta producción, la cantante paisa conecta pasado y presente al rescatar un ritmo que tuvo su auge en los años noventa y que fue popularizado por agrupaciones como Proyecto Uno, Sandy & Papo y Fulanito, pero que quedó relegado con la irrupción del reguetón.
El nuevo proyecto representa un regreso a los orígenes musicales de Fariana. El merengue house fue su primer punto de contacto con la música urbana y con el rap desde la infancia, una base que hoy se traduce en una propuesta sólida donde confluyen flow, energía bailable y una identidad muy definida. Lejos de la nostalgia, el álbum reinterpreta el género con una mirada contemporánea, adaptándolo a su estilo y a los códigos actuales de la escena latina.
Música Para Bailar también marca el inicio de un nuevo ciclo en su carrera. A pesar de que la industria suele privilegiar caminos ya probados, Fariana decidió asumir el riesgo de apostar por un sonido casi olvidado, integrando en el disco las distintas vertientes del merengue y fusionándolas con su rap, su jerga y su manera particular de interpretar. El resultado es un álbum coherente, audaz y fiel a su esencia artística.
La producción refuerza además el mensaje que ha acompañado a la artista a lo largo de su trayectoria: la libertad de ser y hacer sin pedir permiso. Las letras del álbum funcionan como un respaldo colectivo, especialmente para las mujeres, con un discurso que invita a romper moldes, cuestionar expectativas y actuar desde la convicción personal. Fariana se posiciona, así como una voz que combina baile y contenido, celebración y postura.
Este momento creativo coincide con una etapa de consolidación del rap y la música urbana en Colombia, un contexto que fortalece su propuesta y amplía la recepción de sonidos que antes eran más de nicho. Fariana se mueve con comodidad en ese escenario, abriendo la puerta a futuros proyectos donde el rap tendrá un rol aún más protagónico.
Con Música Para Bailar, Fariana no solo revive un género: lo actualiza, lo resignifica y lo convierte en el eje de una nueva era artística. Una apuesta que confirma su carácter inconforme, su conexión con la pista de baile y su determinación de seguir escribiendo su historia bajo sus propias reglas.



