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Word Collections logra acuerdos de regalías con tres gigantes del streaming

Spotify, Apple y YouTube pagarán directamente las regalías de compositores a Word Collections.

Las regalías que generan las canciones en Spotify, Apple Music, YouTube, TikTok y otros servicios digitales pueden pasar por varias organizaciones antes de llegar a compositores y editoras. Según Word Collections, ese recorrido puede hacer que algunos pagos tarden entre 12 y 18 meses en llegar a sus destinatarios, además de generar descuentos y problemas para identificar correctamente quién debe recibir el dinero. 

La compañía, fundada en 2020 por Jeff Price, está utilizando acuerdos directos con servicios digitales para cobrar las regalías editoriales de sus clientes en territorios fuera de Estados Unidos. Entre las plataformas con las que asegura tener acuerdos están Spotify, Apple Music, Amazon Music, YouTube, TikTok y Deezer. 

El modelo se concentra en un tipo de ingreso que no corresponde a la grabación, sino a la canción que está detrás de cada reproducción. Mientras una distribuidora o sello gestiona las regalías de la grabación, Word Collections se encarga de las regalías de composición y publicación que generan esos mismos usos. 

La empresa sostiene que al cobrar directamente de los servicios digitales puede reducir la cantidad de intermediarios que intervienen en el proceso. Su sistema también identifica distintas versiones de una misma composición, como grabaciones originales, covers, remixes, versiones en vivo y otros usos, para localizar regalías que podrían no estar asociadas correctamente con sus titulares. 

Según cifras entregadas por la propia compañía a Digital Music News, este modelo puede generar entre 55% y 100% más ingresos editoriales digitales que las rutas tradicionales de cobro y hacer que los pagos lleguen hasta un año antes. Es una afirmación de Word Collections y no un dato independiente, por lo que el resultado puede variar según el catálogo, los territorios y los servicios incluidos en cada acuerdo. 

La diferencia también está en el control que tienen los clientes sobre sus derechos. Un compositor, manager, sello o administrador editorial puede elegir qué obras, servicios y territorios quiere entregar a Word Collections. También puede mantener otros acuerdos de administración y retirar el catálogo con un aviso de 30 días. 

Ahora, para los equipos que administran catálogos, el punto de fondo es identificar cuánto dinero está generando realmente cada composición y cuánto de ese dinero está llegando a su propietario. Un stream no produce una sola regalía, la grabación y la obra musical generan ingresos distintos y cada uno sigue rutas de cobro diferentes. 

En Estados Unidos, Word Collections trabaja con el Mechanical Licensing Collective (MLC) para las regalías mecánicas digitales. La compañía asegura que su tecnología también puede encontrar grabaciones que no están correctamente vinculadas con una composición y reclamar las regalías correspondientes. En este trabajo estadounidense, reporta un aumento típico de alrededor del 20% en los ingresos recuperados. 

El servicio también ofrece a sus clientes una base de datos con información sobre artistas que han generado reproducciones en distintos mercados, incluyendo audiencia en Spotify, redes sociales, fechas de conciertos y estimaciones de regalías mecánicas estadounidenses sin reclamar. Esta información puede servir incluso para identificar artistas y catálogos que todavía no cuentan con una estructura adecuada para administrar sus derechos. 

Word Collections tiene entre sus clientes a artistas y catálogos como Metallica, Jason Mraz, Greta Van Fleet, The Offspring y John Oates, además de managers y editoras independientes. La compañía también cuenta con Metallica como su principal inversionista. 

Word Collections está planteando una forma distinta de cobrar las regalías editoriales, recibirlas directamente de los servicios digitales y reducir los pasos que existen antes de que ese dinero llegue a compositores y editoras. Si este modelo logra acortar los tiempos de pago y recuperar ingresos que no estaban correctamente identificados, la diferencia no estará solo en cuánto cobra un catálogo, sino en cuánto de lo que ya generó termina llegando a sus propietarios. En un negocio donde una canción puede producir regalías durante años y en distintos territorios, tener control sobre ese recorrido puede marcar una diferencia real en la administración de los derechos. 

[Fuente]
https://www.digitalmusicnews.com

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