Eve, Amira Elfeky, Estevie, Frost Children, House of Protection y Lily Meola tienen algo más en común que hacer música. Los seis fueron elegidos por Spotify y Depop para participar en una iniciativa que lleva sus gustos personales al terreno de la moda, con tiendas dentro de Depop en las que cada uno puso a la venta prendas de su propio armario.
La propuesta comenzó este 12 de agosto y está acompañada por una playlist en Spotify. Cada selección busca mostrar una parte del universo de los músicos que no necesariamente aparece en sus canciones, las prendas que usan, las referencias que los inspiran y la estética que han construido alrededor de sus proyectos.
Ahí está precisamente el interés de la alianza. Spotify y Depop no están vendiendo únicamente ropa de segunda mano; están aprovechando algo que hace tiempo forma parte de la cultura musical, el público también quiere conocer qué escucha, qué viste y qué referentes tiene un artista.
Para Spotify, la iniciativa amplía el recorrido que puede hacer un usuario después de descubrir una canción. Una reproducción puede llevar a conocer a un músico, y de ahí pasar a su estilo, sus recomendaciones y otros aspectos de su identidad. Depop, por su parte, encuentra en esas comunidades una forma de conectar el comercio de segunda mano con personas que ya tienen un vínculo con determinados artistas.
La relación entre música y moda no es nueva. Durante décadas, la ropa ha ayudado a distinguir escenas, géneros y generaciones, desde el punk y el hip-hop hasta el pop y la música electrónica. Lo diferente ahora es que esa estética puede convertirse rápidamente en una experiencia comercial dentro de los mismos ecosistemas digitales donde las audiencias descubren contenido.
La iniciativa también muestra por qué la identidad de un artista tiene un valor que va más allá de una canción. Cuando existe una estética reconocible y una comunidad interesada en ella, aparecen posibilidades para desarrollar productos, colaboraciones y experiencias que pueden complementar los ingresos tradicionales de la música.
Spotify y Depop llevarán además la propuesta a Los Ángeles con una experiencia presencial de dos días. La actividad permitirá que el público tenga contacto directo con las prendas seleccionadas y con el concepto detrás de la iniciativa, sumando un componente físico a una estrategia que también se desarrolla en internet.
Para quienes construyen carreras musicales, este tipo de alianzas puede ser interesante porque muestra cómo una audiencia puede relacionarse con un proyecto desde diferentes puntos de entrada. Una canción puede despertar el interés inicial, pero la conexión puede crecer a través de la imagen, los gustos y las decisiones que hacen reconocible a un artista.
En este caso, Spotify aporta el espacio donde comienza buena parte del descubrimiento musical y Depop pone el lugar para convertir parte de ese interés en una interacción distinta. La apuesta está en unir dos hábitos que ya forman parte de la vida digital de muchas audiencias y es escuchar música y encontrar productos que representan su propio estilo.
La alianza entre ambas compañías deja una señal importante para el negocio,la identidad que un artista construye alrededor de su música también puede convertirse en una oportunidad comercial. Y cada vez hay más plataformas interesadas en ocupar ese espacio.
[Fuente]
https://musically.com



