Londres tendrá este verano un nuevo espacio dedicado a la música en vivo. Se trata de Magazine Open-Air, una serie de seis eventos que convertirá durante dos fines de semana un espacio de la península de Greenwich en un escenario al aire libre con capacidad para hasta 10.000 personas.
El proyecto es impulsado por Broadwick Live junto con los productores de eventos Engine No.4 y comenzará el 14 de agosto. La propuesta aprovechará los terrenos exteriores de Magazine London, junto al río Támesis y frente al paisaje urbano de Canary Wharf, para crear una pista de baile sin techo en una ubicación que hasta ahora no había sido utilizada con este formato.
La programación contempla jornadas que se extenderán desde la tarde hasta la noche, con diferentes propuestas de música electrónica y actuaciones pensadas específicamente para el espacio abierto. Entre los primeros eventos anunciados está Our House, con Meduza y James Hype, programado para el 14 de agosto.
Más allá de la programación, lo interesante de Magazine Open-Air está en el tipo de espacio que propone. Londres cuenta con una amplia red de clubes, salas, teatros y grandes espacios, pero proyectos como este buscan aprovechar lugares que pueden transformarse durante determinadas temporadas y ofrecer una experiencia diferente sin depender de una infraestructura permanente.
El formato también responde a una tendencia que viene tomando fuerza en el negocio de los conciertos y es crear experiencias alrededor del lugar y no solamente alrededor del escenario. La ubicación, el horario, el paisaje y la posibilidad de vivir un evento al aire libre pasan a formar parte de lo que el público compra cuando adquiere una entrada.
Magazine London ya cuenta con espacios destinados a diferentes tipos de eventos y su zona exterior puede recibir hasta 7.000 personas según la configuración. Magazine Open-Air amplía ese uso con una serie específicamente diseñada para la música, aprovechando la extensión del terreno y su ubicación frente al skyline londinense.
Este tipo de propuesta abre una alternativa para ampliar temporadas y desarrollar formatos que no necesariamente funcionan de la misma manera dentro de una sala cerrada. También permite probar nuevas experiencias sin tener que construir desde cero un escenario permanente.
El fenómeno no se limita a Magazine London. Londres también prepara la llegada de nuevos espacios para la música, entre ellos Ironworks, un recinto de 7.000 personas que abrirá en los Royal Docks y que contará con una terraza exterior de 80.000 pies cuadrados.
Ese movimiento habla de una ciudad que continúa buscando nuevas maneras de recibir conciertos y encuentros musicales. Para los artistas, significa contar con más posibilidades de presentación; para los promotores, disponer de formatos distintos; y para el público, encontrar experiencias que no se parecen necesariamente a las de una arena o un club tradicional.
Magazine Open-Air tendrá una temporada corta, pero su propuesta muestra cómo un espacio puede adquirir una nueva función cuando la música encuentra el formato adecuado. En este caso, el escenario no estará limitado por cuatro paredes: el río, la ciudad y el espacio abierto también serán parte del concierto.
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