El streaming continúa dominando el negocio, pero el informe de mitad de año de la RIAA revela un mercado cada vez más diversificado: crecen las suscripciones, el vinilo, los CDs y también las licencias de sincronización.
La industria de la música grabada en Estados Unidos continúa creciendo. Durante los primeros seis meses de 2026 generó casi US$6.000 millones, un aumento del 6,9% frente al mismo período de 2025, según el nuevo informe de mitad de año de la Recording Industry Association of America (RIAA).
El resultado confirma nuevamente el peso del streaming, pero también deja una de las grandes sorpresas del año: el fuerte crecimiento de los formatos físicos y, particularmente, del CD.
El streaming sigue siendo el motor
Con US$4.900 millones, el streaming representó aproximadamente 82% de todos los ingresos de la música grabada estadounidense durante el primer semestre. La categoría creció un 4,7% interanual, impulsada principalmente por las suscripciones pagadas. Las suscripciones premium alcanzaron 111,1 millones de cuentas, un incremento del 5,5%, mientras que sus ingresos crecieron 7,8% hasta aproximadamente US$3.100 millones. Si se incluyen otras modalidades de suscripción paga, la categoría generó alrededor de US$3.400 millones.
El streaming gratuito también avanzó. Los servicios financiados principalmente mediante publicidad generaron cerca de US$900 millones, un 3,7% más que durante el mismo período del año anterior.
El CD protagoniza una inesperada recuperación
Pero uno de los datos más llamativos del informe no proviene del mundo digital. Los ingresos generados por formatos físicos aumentaron 25,9%, alcanzando aproximadamente US$731,5 millones durante los primeros seis meses del año.
Dentro de esta categoría, el CD registró un crecimiento de 58,6% en ingresos, hasta aproximadamente US$171 millones. Fue uno de los mayores aumentos porcentuales registrados entre los principales formatos analizados por la RIAA.
También aumentó el número de unidades: se vendieron aproximadamente 17,5 millones de CDs, un 45,7% más interanual, según los datos del informe. El fenómeno resulta especialmente interesante porque durante años el CD parecía destinado a ocupar un lugar cada vez más reducido frente al streaming y al resurgimiento del vinilo. Ahora comienza a mostrar que también existe un consumidor dispuesto a regresar al formato físico.
El vinilo tampoco pierde fuerza
El crecimiento del CD no significa que el renacimiento del vinilo haya terminado. Los ingresos por discos de vinilo aumentaron 17,7%, alcanzando aproximadamente US$554 millones durante el primer semestre. El dato continúa una tendencia de largo plazo. En 2025, los ingresos anuales del vinilo estadounidense ya habían superado los US$1.000 millones, después de 19 años consecutivos de crecimiento.
La diferencia en 2026 está en la velocidad: por ahora, el CD está creciendo porcentualmente mucho más rápido que el vinilo.
Esto refuerza una tendencia interesante para artistas y sellos: el formato físico no necesariamente está compitiendo con el streaming. Para determinados públicos puede funcionar como una experiencia adicional alrededor de un artista, un álbum o un catálogo.
La sincronización también crece
Otro sector que registró un importante avance fue el de las licencias de sincronización, que permiten utilizar música en películas, televisión, publicidad, videojuegos y otros contenidos audiovisuales.
Los ingresos de sync aumentaron 18,2% hasta US$232 millones durante el período. Aunque representa una fracción mucho menor del mercado que el streaming, su crecimiento demuestra que la explotación comercial de una grabación continúa extendiéndose mucho más allá de las plataformas de audio. Para sellos, editoriales y propietarios de catálogos, este segmento continúa siendo una fuente relevante de diversificación.
Mientras los formatos físicos crecen, las descargas continúan cayendo
No todos los formatos digitales siguieron la misma dirección. Los ingresos provenientes de descargas disminuyeron 12,7%. Las descargas individuales de canciones generaron aproximadamente US$49 millones, mientras las descargas de álbumes también registraron una reducción.
Es una señal de cómo ha cambiado el comportamiento del consumidor: cuando se trata de acceso digital, el público parece preferir cada vez más el streaming; cuando busca propiedad, colección o una relación tangible con la música, los formatos físicos están encontrando nuevamente espacio.
Un negocio menos dependiente de un solo formato
Quizás esa sea la lectura más interesante del informe de la RIAA. El streaming continúa siendo indiscutiblemente el centro económico de la música grabada estadounidense, pero el crecimiento ya no está ocurriendo únicamente allí.
Streaming, suscripciones, vinilo, CDs y sincronización crecieron simultáneamente durante el primer semestre de 2026.
Para la industria, esto representa una oportunidad importante: un mismo fan puede escuchar un álbum diariamente en streaming, comprar su edición física, adquirir una versión especial en vinilo y encontrarse posteriormente con esa misma música dentro de una película, una serie o una campaña publicitaria.
La música digital no terminó con los formatos anteriores. Los datos de 2026 sugieren algo diferente: el mercado está aprendiendo a hacerlos convivir.
[Fuente]
https://www.recordoftheday.com/
https://www.investing.com
https://www.digitalmusicnews.com
https://www.billboard.com/



